miércoles, 30 de octubre de 2013

EL BAUTISMO DE JESÚS:
El Evangelio de san Mateo, en el capítulo 3, versículos 13 a 17, nos narra el episodio del Bautismo de Jesús, momento en el que Él se manifiesta como enviado del Padre y comienza su vida pública:

En aquel tiempo, fue Jesús de Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara. Pero Juan intentaba disuadirlo, diciéndole: -Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí-?
Jesús le contestó: -Déjalo ahora. Está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere.-

Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrió el cielo y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él. Y vino una voz del cielo que decía: -Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto.-
Jesús se encuentra en el río Jordán, en Galilea, con Juan el Bautista y comienzan a hablar. Jesús le pide que lo bautice, pero Juan se resiste: -¿y tú acudes a mí?-... No Jesús -pensaría Juan- soy yo el que necesita ser bautizado por Ti, soy yo el necesitado de tu perdón, el pecador.

El Evangelio nos cuenta como continúa el diálogo: -Jesús le contestó: -Déjalo ahora. Está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere?.- Y ya Juan no puede resistirse y lo bautiza. Y cumple Jesús toda justicia. Él, siendo inocente, asume los pecados de los hombres haciéndose Él mismo pecador. Esta decisión libre, de amor hasta el extremo, le costará la vida entregada en la cruz. Jesús no tenía pecado, pero solamente Él era capaz de hacernos merecedores del perdón de los pecados.

El agua simboliza la limpieza del alma. Jesús la santificó al sumergirse en ella, sumergiendo así todos los pecados de los hombres.

Al salir Jesús de las aguas se manifiesta abiertamente la Santísima Trinidad: La voz es la del Padre, eterno Amante, el que engendra al Hijo en un acto de amor eterno, dándole toda su vida. El Hijo es el Amado, igual al Padre según su divinidad y consustancial con el Padre, los dos son uno en unión de amor. El Padre le dio toda su vida, y el Hijo ama al Padre con ese amor obediente. El Padre se complace en ese hombre que le ama con amor total y ama a su vez a los hombres en el Hijo.

La paloma simboliza el Espíritu Santo. Jesús es ungido por el Espíritu. Es así el Cristo, el nuevo rey del reino del Padre.

Al reflexionar sobre el bautismo de Jesús, comprendemos mejor que aquel Niño que contemplábamos en Belén y que fue presentado ante los pueblos por medio de una estrella, ha de ejercer una misión en nombre de Dios. Y que sobre Él reposa toda la confianza del Padre y toda la fuerza del Espíritu Santo. Más aún, si en Navidad contemplábamos al Verbo Encarnado, ahora se manifiesta todo Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dios se implica en la historia humana. La historia de Jesús se transforma ahora en la historia del Dios-con-nosotros y del nosotros-con-Dios.

VALORES

COMPAÑERISMO
 
 
EL VALOR DE COMPARTIR


Aprender a compartir es la resolución de diferentes sentimientos y la práctica de otros valores. Dar una parte de nosotros, sea en bienes materiales o inmateriales, es una enseñanza importante para chicos y grandes. Descubre con tu familia la grandeza de vivir este valor.
¿Qué es?
      • Compartir es dar parte de lo que tenemos a otros, es desprenderse de lo que poseemos y ser generoso con los que nos rodean. El acto de compartir rompe barreras entre los seres humanos y desarrolla vínculos muy fuertes, basados en la cooperación.
¿Qué comparto?
      • Aunque no lo creas, el ser humano comparte todo el tiempo. Piensa en tu día a día y descubrirás que es un acto que realizas con regularidad aún sin ser consciente de ello.
La idea de compartir es regalar un poco de ti: una idea, un pensamiento positivo, un proyecto, una experiencia. Transmite una sonrisa a quien está a tu lado y desarrollarás un ambiente de alegría. Todo radica en saber dar y recibir a manos llenas y con una sonrisa en el rostro.

LA IMPORTANCIA DE LA AMISTAD:

La amistad es el género más importante de tu vida , sin la amistad , no puedes hacer amigos y no puedes ni jugar divirtiéndote , como :
- FÚTBOL
- BALONCESTO
- CARRERAS DE RELEVO



La paz es un deseo común de la gente de todo el mundo. La creación de las Naciones Unidas en 1945, al término de la guerra más devastadora en la historia de la humanidad, representó la materialización de un anhelo universal. Entre los principales objetivos de las Naciones Unidas se encuentran el mantenimiento de la paz y el desarrollo de relaciones cordiales entre las naciones.

jueves, 24 de octubre de 2013

miércoles, 23 de octubre de 2013

FOTOS Y MILAGROS DE JESÚS

     VÍDEO DE LOS MILAGROS DE JESÚS

LOS EVANGELIOS

                                                     LOS EVANGELIOS



LA HISTORIA DE MOISÉS

la historia de moinses

 Faraón decreta una ordén para matar a todos los recién nacidos del pueblo judío. Una madre, pone su vida en peligro y coloca a su hijo, moises, en una cesta de mimbre en el Nilo. La hija, Myriam, lo sigue y ve como el pequeño va a parar a donde se está bañando la mujer del faraón, quien lo adopta como a un hijo más. Moises crece junto con su hermano adoptivo. Un día protegiendo a un esclavo judío mata sin querer a un soldado y huye al desierto. Se desposa con una mujer de unos nómadas, del desierto. Se hace pastor. Pero un día Dios le habla atraves de un arbusto ardiendo y le dice que salve a los judios. Vueleve, se enfrenta al faraón. Intenta mostrar el poder de Dios con diferentes pruebas: Dios convierte su bastón en una serpiente, las aguas del Nilo en sangre, trae las plagas... Los adivinos del faraón imitan de mala manera y falsamente sus milagros. Dios manda las 7 plagas. Con la muerte de todos los primogenitos egipcios, el faraon libera a los judios. Luego cambia de opinion y los persigue.Moises pide ayuda a Dios, quien separa el mar muerto en dos. Consiguen huir. Pasan decadas en el desierto alimentandose de mana. Dios hace que Moises suba a un monte y le da los 12 mandamientos. Hay un enfrentamiento, por que el pueblo judio ha echo una representación de Dios con un toro. Llegan a la tierra prometida. Moises muere sin haber llegado a entrar.

LA CREACIÓN DE DIOS


lunes, 21 de octubre de 2013

LOS SACRAMENTOS

Like Mary: Keep the Treasures in your heartLos sacramentos son signos sensibles y eficaces de la gracia. En ellos Cristo está presente para santificarnos por medio de la Iglesia.







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EL BAUTISMO:


Alrededor del mundo, millones de personas se convierten en cristianos profesos cada año. Algunos son bebés bautizados, otros jóvenes que se han unido a la iglesia de su elección — y otros adultos convertidos que han sido alcanzados por misioneros. Por supuesto, muchos “creyentes” jamás son bautizados. La mayoría de los restantes no son bautizados correctamente.
En Pentecostés, del año 31 d.C., el día en que la Iglesia del Nuevo Testamento fue creada, el apóstol Pedro dio un poderoso sermón a muchos oyentes. Su mensaje fue tan convincente que 3,000 personas fueron bautizadas. Antes de sus bautismos, muchos le preguntaron: “Varones hermanos, ¿qué haremos?” (Hechos 2:37). La respuesta de Pedro fue: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”.
¡Este versículo es el claro mandamiento de Dios a “ser bautizado”! Este mandamiento no solamente está en su Biblia, sino que la Biblia también dice que el arrepentimiento debe preceder al bautismo o la persona no recibirá el don del Espíritu Santo.
La mayoría cree que no hay requisitos — ni condiciones — para ser salvo. Eso no es verdad y el versículo anterior prueba que hay al menos una condición que debe preceder al bautismo — ¡el arrepentimiento! Algunos de los que enseñan que no hay condiciones para la salvación frecuentemente citan Romanos 10:9, 13. Pablo escribe en el versículo 9: “Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo”. El versículo 13 parece hacerlo incluso más fácil: “porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo”.
¿Qué podría ser más simple para los aspirantes a cristianos? ¿Con cuánta frecuencia ha escuchado usted que todo lo que uno debe hacer es “creer en su corazón”? Pero, ¿habrá más en este versículo de lo que parece?
Muchos hablan de haber tenido una “experiencia religiosa” que instantáneamente los convirtió en cristianos. Una vez viví muy cerca de una señora que me dijo que ella “solamente sabía” que era cristiana porque, (así es como ella lo puso): “Encerré a Jesús y a la Biblia en mi corazón cuando tenía nueve años”.
Muchos creen que esto es todo lo que se necesita para que ocurra la conversión. Otros creen “Cristo lo hizo todo en la cruz por mí,” o “soy salvo por la gracia solamente sin condiciones”. ¿Qué de los muchos millones quienes creen en estas ideas? ¿Es eso todo lo que se requiere para la salvación? ¿Los versículos de Romanos 10:9 y 13, son los únicos que deben preocuparle?

¿Fue bautizado Jesús?

¿Cuál fue el ejemplo de Cristo con respecto al bautismo? Puesto que Él no tenía pecados de qué arrepentirse, ciertamente no necesitaba ser bautizado. Pedro fue inspirado a registrar: “Cristo…dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas” (II Ped. 2:21).
Note el relato de Mateo en cuanto al ejemplo de Cristo. Cristo vino a Juan el Bautista “para ser bautizado por él” (Mat. 3:13). El versículo 16 declara: “Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua”. El resto de este versículo registra a Cristo recibiendo simbólicamente el Espíritu Santo, el cual descendía sobre Él como una paloma. Mientras esto ocurría, una voz del cielo dijo que Dios se “complacía” con su “amado Hijo”. Los verdaderos cristianos también son hijos de Dios. ¡Pueda Dios estar complacido con cada uno de nosotros, a medida que buscamos vencer las tentaciones del pecado que Cristo venció!

Bautizando por la autoridad de Cristo — En Su nombre

¿Qué significa ser bautizado “en el nombre de Jesucristo”? La Policía Montada Real Canadiense solía decir: “¡Alto en el nombre de la ley!” Si un policía le dice a alguien que “pare en el nombre de la ley”, todos reconocemos que eso quiere decir pare “por la autoridad (el poder, el oficio) de la ley”. También existe autoridad suprema en Dios y su ley. Cristo confiere su autoridad para ciertas acciones. El bautismo es una de ellas.
¡Note! La Biblia dice que Jesucristo bautizó a más personas que Juan el Bautista. ¿Estaba usted consciente de esto? ¿Estaba usted consciente también de que la Biblia dice que Cristo no bautizó a nadie? ¿Cómo pueden ser verdaderas ambas declaraciones? En realidad, veremos que Cristo tuvo a sus discípulos bautizando a muchas personas. Note en Juan 3:22: “Después de esto, vino Jesús con sus discípulos a la tierra de Judea, y estuvo allí con ellos, y bautizaba”. Este versículo dice claramente que Cristo bautizaba. Note más adelante en 4:1: “Cuando, pues, el Señor entendió que los fariseos habían oído decir: Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan, (aunque el mismo Jesús no bautizaba, sino sus discípulos)”.
Esta es una escritura importante. ¿Por qué? ¿Cómo puede ser que Cristo bautizó a muchos, cuando Él en realidad no bautizó a nadie? Simplemente por esto: Cristo les autorizó a sus discípulos bautizar en su lugar — en su nombre — y Dios se atribuye este trabajo físico de bautizar a Él mismo. Fue como si Él mismo hubiera realizado el bautismo, porque sus discípulos lo estaban haciendo en su nombre. Ellos lo hicieron por Él, en el sentido que lo hicieron por su autoridad — y eso era considerado como si Él mismo lo hubiera hecho.
Cristo le dice a los Cristianos: “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré” (Juan 14:13), y “si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré” (vs. 14). Para énfasis, en dos versículos consecutivos, Cristo dice casi exactamente lo mismo. Los cristianos reciben respuestas a sus oraciones como resultado directo de orar en el nombre de Cristo. Juan 16:23 lo hace más claro: “En aquel día no me preguntaréis nada…todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre” (vs. 24). El punto es que el Padre responde las oraciones si nosotros venimos a Él por la autoridad de Cristo — ¡en su nombre! Ha sido dicho que Cristo le ha delegado a los cristianos “poder notarial” para actuar en su lugar, o por Él, en las oraciones. En esta forma, a los cristianos les es autorizado por Dios realizar numerosas tareas en su nombre.

El bautismo es una clara ordenanza

Hemos establecido que Pedro ordenó el arrepentimiento, seguido por el bautismo. Ahora note Hechos 17:30: “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan”. Este punto debe ser claro. Dios ordena el arrepentimiento y el arrepentimiento precede al bautismo. Por lo tanto, se podría decir con igual certeza: “Dios ordena que todos los hombres sean bautizados” o “que se arrepientan y sean bautizados”.
Cristo les ordenó directamente a sus discípulos que bautizaran a las personas a fin que éstas pudieran ser salvas. Él ciertamente ató el bautismo directamente con la salvación. Él lo convirtió en una condición para recibir la vida eterna. Sus discípulos siempre practicaron el bautismo cuando nuevos discípulos estaban siendo convertidos. Hechos 2:41 dice: “Así que, los que recibieron su palabrafueron bautizados”. Hechos 8:5, 12 dice: “Entonces Felipe descendiendo a…Samaria…Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios [note este mismo mensaje atado a lo que los nuevos convertidos deben llegar a creer], y el nombre de Jesucristo, se bautizaban”. Existen aquellos que dirán que este simplemente fue “bautismo por el Espíritu Santo”. Los versículos 15-16 hacen que esa explicación sea imposible porque Pedro y Juan, “…habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo: porque (éste) aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús”.
Si el bautismo de estos conversos fue simplemente un bautismo “por el Espíritu de Dios,” entonces ¿cómo pueden las escrituras decir que estas personas habían sido “bautizadas,” cuando el Espíritu de Dios todavía “no había descendido sobre ninguno de ellos”? Eso no tiene sentido — a no ser que el bautismo y el recibir el Espíritu Santo sean dos eventos completamente separados, ¡tal como lo afirmó Hechos 2:38!
Cuando el italiano gentil, Cornelio, y su familia fueron bautizados, en Hechos 10:44, 47-48, una declaración muy directa es mencionada acerca de la necesidad de ser bautizado apropiadamente. Pedro fue usado por Dios para darles el primer sermón a los judíos discutiendo el bautismo (Hechos 2). Diez años después, en el 41 d.C., Él también usó a Pedro para que fuera el primer apóstol en predicarles el evangelio a los gentiles. (Pablo fue elegido después para ser el apóstol a los Gentiles). La devota familia de Cornelio recibió “el don del Espíritu Santo” (10:45). En esta singular circunstancia, ahora que ellos habían recibido el Espíritu Santo antes del bautismo, la respuesta inmediata de Pedro fue “¿puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados?…Y les ordenó que sebautizaran en el nombre del Señor”.
¡Sin lugar a dudas este es un mandamiento a ser bautizado en agua!

La gran comisión de Cristo incluía el bautismo

Como ha sido dicho, Cristo les ordenó directamente a sus discípulos que bautizaran. Note el relato del evangelio en Marcos acerca de la Gran Comisión que Cristo le dio a sus discípulos: “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio [del venidero reino de Dios] a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado” (16:15-16). ¡El creer sin bautismono es suficiente para ser salvo!
Mateo 28:19-20 también registra la misma instrucción de Cristo, pero añade algunos puntos y excluye otros que Marcos registró. (Esta es la misma comisión, así que ambos relatos deben de ser tomados juntos). Mateo registra: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones…” Esto tuvo que incluir el enseñar el evangelio del reino de Dios porque Marcos mencionó esto. Este versículo continua: “bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado”. ¡En su Gran Comisión dada a sus discípulos, la escritura indica claramente que Cristo ordenó el bautismo!
Es importante notar que esta escritura explica que el bautismo es hecho “en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”. La palabra “en” debiera ser apropiadamente traducida “dentro de”. Mientras que Hechos 2:38 dice que seamos bautizados “en el nombre de Jesucristo”, el relato de Mateo usa la frase más larga. ¿Se contradicen las escrituras con ellas mismas? ¿Podrán ser cambiadas o anuladas algunas veces por otra escritura? Juan 10:35 dice que no. Eso es imposible. La Biblia nunca se contradice a sí misma. Si se contradijera, la Biblia no valdría ni el papel en que fue escrita.
Bautizar en el nombre de Jesús y ser bautizado dentro del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son dos puntos completamente diferentes. El primero habla del asunto de la autoridad para bautizar en el lugar de Cristo — o se tiene la autoridad para bautizar o no. El segundo habla del asunto de ser bautizado dentro de la Familia — la Divinidad del Padre, Hijo y (poder del) Espíritu Santo. (Aunque este folleto no pretende enfocar este tema, debe ser notado que esto no se refiere a la doctrina de la trinidad, la cual no es bíblica y niega el verdadero significado del reino de Dios). Dios es un Padre que se está reproduciendo a sí mismo — añadiendo muchos hijos a su familia. Él no es “tres personas en una”, formando una Divinidad cerrada. La trinidad apareció por primera vez como enseñanza en la gran falsa iglesia “cristiana” en el tercer siglo d.C. Ésta fue importada hacia adentro de la iglesia como una falsificación para reemplazar la verdad de que Dios está expandiendo su familia. (Usted puede leer nuestro folleto gratuito La Trinidad — ¿Es Dios tres en uno?)

¿Qué representa el bautismo?

Hay una razón muy importante por la cual Dios no acepta el rociar o derramar agua para bautizar. Aunque debería ser suficiente que Él nos ordene algo hoy para que lo obedezcamos sin cuestionar, puede ser importante entender por qué Dios dice que hagamos algo a su manera. Esto se aplica al bautismo.
El simbolismo de ser completamente sumergido en el agua tiene gran significado. El Bautismo simboliza muerte, sepultura y ascensión, o resurrección, de una sepultura. Este es exactamente el patrón de la crucifixión, sepultura y resurrección de Cristo de la tumba. Ni el rocío ni el derramamiento reflejan este simbolismo. Considere Romanos 6:3-5: “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultadosjuntamente con Él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con Él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección”. Los verdaderos cristianos van a ser resucitados en el momento del regreso de Cristo a la tierra.
También, Romanos 6:6-7 muestra que los verdaderos cristianos son “crucificados con Él,” y están “muertos” y “justificados del pecado”. No hay confusión en el simbolismo de la muerte, sepultura y resurrección que existe en la inmersión (bautismo) en el agua.
Adicionalmente, Pablo registró: “Sepultados con Él en el bautismo, en el cual fuisteis tambiénresucitados con Él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos” (Col. 2:12). El versículo 13 continúa: “Y a vosotros, estando muertos en pecados…os dio vida juntamente con Él, perdonándoos todos los pecados (infracciones, I Juan 3:4)”. Una persona bautizada es una persona perdonada — justificada del pecado y “caminando en vida nueva”. ¡Esta es la pura verdad de la Palabra de Dios!
Un cristiano ha comenzado su vida de nuevo. Su vida antigua está muerta y en el pasado. Él es una persona cambiada, cuyo pasado ha sido limpiado — enterrado en la tumba — “porque habéis muerto… escondida con Cristo en Dios” (Col. 3:3). ¡Qué maravillosa y alentadora verdad para aquellos que escogen andar en este camino! Dios ordena el bautismo para que las personas puedan reconocer que ellas han empezado otra vez, y que ellas tienen un Salvador — si expresan fe en Él y aceptan su sacrificio. Cristo, como Salvador, enviará entonces su Espíritu Santo y ayudará a los cristianos a crecer y a cambiar.
Nuestra meta es convertirnos como Dios en carácter ahora para que podamos regir con Él después en su reino — cumpliendo así nuestro ¡increíble potencial humano! (Lea nuestro libro gratuito El asombroso potencial del hombre para aprender más).

LA BIBLIA

NTIGUO Y NUEVO TESTAMENTO
Antigua Versión de Casidoro de Reina (1569) Revisada por Cipriano de Valera (1602)
Otras revisiones: 1862, 1909, 1960 
Reina-Valera Actualizada, El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano) 1989 

 

EL ANTIGUO TESTAMENTO